Existe un lugar en donde la tarjeta de presentación no se guarda en el bolsillo, se lleva en el corazón. Colombia Realismo Mágico.
Aquí mi cuento del viaje a Panamá
Aunque estaba a unas horas de empezar con mi primera mochileada del año y sentir el “¡Cómo me gusta!” de tener estas experiencias, pasó un primer asunto curioso. No me levanté esa madrugada y perdí el vuelo, figuró penalidad, y esperarme para uno en la tarde.
Al llegar al país vecino, ya había olvidado el alto voltaje de los hostales para backpackers de todo el mundo. Y como esta vez no se pudo couch, más fuerte para mi. Había allí ley seca en Panama City, todos los comercios cerrados y la ciudad sola, la gente en el interior. Todo por las fiestas religiosas. Nunca me lo imaginé y por si preguntaba mi familia, definitivamente, había ido a este país a pasar un viernes santo para solamente ver películas de historias bíblicas.
Después de perder el vuelo, taxistas algo pícaros, no encontrar hosteles, finalmente, todo eso fue mínimo al estar con CSers muy buena onda en una ciudad bastante encantadora, moderna, libre, que sí vive la fe, un espectacular B&B y regresar en clase ejecutiva (Bueno, aquí fue otra noche más pasándola en un aeropuerto).
No había llegado y ya estaba pensando en otra mochileada. “Tourists don’t know where they’ve been, travelers don’t know where they’re going”. Gracias Panamá. ¡Hay que volver!
Éste es mi espíritu
Nuestro país es ejemplo mundial de que podemos cambiar en el punto más bajo de su sociedad. Hoy tenemos la oportunidad para transformar las cosas con grandeza. ¡Más que pasión, hoy somos la respuesta!
Existen 2 tipos de personas que transforman el mundo con cambios positivos: los que lo hacen dentro del sistema, y los que lo hacen desde afuera. Cada uno elige como quiere y ambas son válidas. Yo decidí tener esa corresponsabilidad de cambiar las cosas desde adentro (la política, sector financiero, etc). Mientras yo no genere daños directos a la gente, mantendré la coherencia y la capacidad para que el sector bancario sea más humano de mi parte. En una sociedad del riesgo que discrimina lo humano, recoge importancia la educación financiera. Hay bancos que son responsables con esto en un momento donde Colombia pasa por un escenario de bancarización creciente. Por eso, hay que saber cómo ahorrar, gastar, invertir y hacer dinero por el camino correcto. Existe la oportunidad de tener un sector bancario que piense más en la vida, el valor y el servicio de sus clientes y no tanto en el producto.
Existe la oportunidad de hacer de la bancarización, la inclusión y la educación financiera, una sociedad del riesgo más humana y sana.
El reclamo de los niños incómodos
Matt Buchanan on wearable computers before Google Glass: http://nyr.kr/12Vi7Wb
Above: Steve Mann adjusts his Eyetap. Photograph by Randy...
Behind the scene of Superman poster
neoestatuafóbica